MI GRAN DECEPCIÓN
Estoy totalmente decepcionado, yo pensaba que tenia una moto cuando conducía mi Suzuki hace ahora un año, estaba contento me parecía una moto que para lo que era no estaba nada mal tenia su gracia sus formas custom su ruidillo del escape que era muy agradable, sus cromados que lucia y limpiaba con agrado y me sentía orgulloso cuando la montaba. Pero hoy he ido al parking con intención de sacarle el polvo y arrancarla por que tenia que hacer unos recados por el centro y pensé que en moto ganaría tiempo y de paso, que leche, sacar la joya y pasearla. Le saqué el polvo y los cromados ahí estaban como antes limpios y brillantes, cebé el carburador ,saqué el estarte le di al arranque le costó pero ahí estaba en marcha, aunque no me lo creía por que realmente no se oía y ese rugir fantástico que tenia esos pequeños bajos que tenia se habían esfumado, ese puño que cuando lo agarré para darle gas me clavé las uñas en la palma de la mano porque cuando agarré el puño del gas creía que tenia un bolígrafo en la mano, finito escuálido, como el de una bicicleta. Me decido a sentarme y una vez en el sitio de pilotaje me di cuenta que no tenia ni freno de pie ni palanca de cambio, recordé que los mandos no estaban tan adelantados como en mi Harley, pongo el pie derecho sobre el estribo de pajarito con intención de tantear el freno , cuando me doy cuenta el pedal del freno era más pequeño que el pedal del cambio de la Harley, lo piso y al notar tal suavidad dudo que eso pueda frenar como es su cometido. Sigo experimentando extrañas sensaciones para mi nunca vividas, mi gran sorpresa cuando ataco la maneta de embrague llegue a pensar durante algunos segundos que no había cable y que solo accionaba la maneta, la dureza de la Harley ha transformado mi mano izquierda en una prensa capaz de cortar la circulación sanguínea cualquier ser vivo que yo atenace, o este embrague es de estar por casa, la verdad es que me estaba planteando si salir o no salir con aquel hierrito que me estaba dejando hundido en la miseria con cada elemento que tocaba y descubría
La cuestión es que le echo narices a la cosa y decido salir, meto la primera y sin oír el típico clock de la Harley creí que marcha no entraba, pero el indicador numérico del cuadro decía lo contrario, había un uno de color rojo que decía que la primera estaba encajada, decido dar gas con el mando del bolígrafo o puñito y comienza a salir, sin ruido sin potencia sin bajos y para colmo sin aire en la rueda delantera, todo un poema el camino a la gasolinera. Una dirección insegura por la falta de aire ese cambio de marcha que bajaba y subía marcha sin notar ni un solo clock decente, había perdido el cambio, el sitio de los pies, la posición de las piernas, el patata patata de los tubos de escape, y el aire que te pasa por los sobacos de lo estrecho que es el manillar real mente un autentico poema, un verdadero disgusto un calvario, parecía un pin y pon montado en semejante moto.
Con la rueda ya con aire y en condiciones, parece que la cosa mejoraba algo pero sin echar cohetes, en 200 metros había puesto las cinco marchas y ahora me tocaba frenar junto a la raya del semáforo que se había puesto rojo, el freno de pie afondo el delantero templando con la mini maneta y yo haciendo hay hay hay hay que me paso y me pasé medio paso de peatones por suerte no había nadie, la moto se caló pero como no se oye yo seguía montado y haciendo girar (el bolígrafo) el gas para mantenerla en marcha, me aparto un poco para arrancar y empujando con los pies me subo a la acera sin ninguna dificultad, claro estamos empujando 126 Kg. un juego de niños. La moto no arranca me bajo saco la pata de cabra por llamar de alguna manera al soporte que desplegué de debajo de la moto que al apoyar la moto me pareció que acabaría en el suelo, pero aguantó, la arranco y empiezo muy profundamente a plantearme que para que quiero una cosa que me ha decepcionado tanto y que en tan solo un año ha pasado de ser lo más preciado que tenia a ser algo que no le veo el sentido, ni futuro a mi lado, no suena , no vibra, no encuentro la posición normal de los pies, no noto el cambio, los frenos parecen estar ahí pero como si no estuvieran, el asiento me tenia jodido el culo de la plaza Cerda a mitad del Paralelo, en escasos kilómetro y medio los espejos retrovisores me tengo que retirar hacia atrás para poder enfocar la visión, las manetas de embrague y freno delantero son como de mantequilla, la posición del manillar es como cuando remas y recoges los brazos los tienes casi plegados en el cuerpo. La verdad es que creo que uno se acostumbra muy rápido a lo bueno y luego ya no puedes montarte en otra montura que no sea una Harley y gorda, bueno que vamos hacer, tendré que sacármela de encima por que este no es mi Juan que me lo han cambiao y no creo que haga muchos kilómetros en semejante decepción que la única similitud que tiene con la Harley es que también tiene dos ruedas y utiliza 95 sin plomo.
Así que trataré de recordarla como antes de tener la Manuela porque la verdad sea dicha se portó muy bien y me llevó a todos los lugares que me propuse pero mi Manuela es mi Manuela Y no hay otra Harley como mi Manuela. Adiós Suzuki y bienvenida Manuela te ganaste tu sitio en cuanto oí tu rugido el día que recogí.