Un pavo charlaba con un toro.
- Me encantaría ser capaz de subir a lo alto de ese árbol… suspiraba el pavo, pero no tengo energías.
- Bien, ¿porqué no pruebas mi estiércol? replicó el toro. Está cargado de nutrientes.
El pavo comió un poco de estiércol y comprobó que, efectivamente, le daba fuerzas para alcanzar la primera rama del árbol.
El día siguiente, tras comer un poco más, subió a la segunda rama.
Tras 2 semanas, estaba orgulloso, en lo alto del árbol.
Muy pronto lo divisó un granjero que inmediatamente, lo derribó de dos tiros.
MORALEJA:
La mierda puede llevarte a la cumbre, pero no te mantendrá allí.